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Encontrarse sin prejuicios

i Feb 19th 1 Comment by

A menudo los padres y personas de apoyo de los niños y adolescentes con asperger se preguntan si su hijo tendrá amigos, y si estos amigos serán capaces de hacerle crecer como persona y ser feliz. Con frecuencia se da cierto temor a incluir a los chicos y chicas en grupos adolescentes, gregarios, y que pueden llegar a dañar como grupo a aquellos que quedan fuera por cualquier característica diferenciadora que se transforme por diferentes razones, en etiqueta primero y en estigma después. 

Conocí a Tatiana después de una exposición en la que hablé de ocio inclusivo. Ella debió detectar en mí eso que yo simplemente deseo transmitir cuando explico algo: que creo en lo que digo. Y que me gusta la vida y volcarme en crear entornos de crecimiento, a pesar de que en el recuento me salen más ‘puntos rojos’ que verdes. No sé por qué nací así, y no sé hacerlo de otro modo. 

 Ahora ha crecido la amistad. me gusta que de forma natural favorezca eso que ella llama ‘zona de confort’. Y que parece que te cuida pero sin cuidarte. 

Ojalá se crearan círculos de apoyo tan especiales para todos los que necesitamos de ello. Y los necesitados somos todos y cada uno de nosotros, ¿no es así?


 

A veces pensamos que contar las que fueron y son nuestras experiencias es algo sencillo, un momento en el que simplemente repasamos lo que hemos vivido, sentido, o pensado con alguien o en soledad. Pero todo se intensifica cuando incluimos la palabra Asperger en esa experiencia con.

Aunque acostumbrada por mi profesión a tratar con personas con Autismo, debo confesar que se me hacen intensas y duras las jornadas que comparto con Carmen. A veces no sé distinguir si es ella, si son rasgos del Síndrome o si es todo un poco. Y la verdad es que termina por darme lo mismo; la realidad es que te encuentras con alguien tremendamente inteligente, extremadamente lógica, y práctica hasta sobrepasar cualquier límite. Si;  todo llevado siempre a los extremos, como parecen serlo también  sus enfados, incomprensiones, luchas diarias etc..

Carmen siempre me ayudó a comprender y ponerle voz a situaciones que no alcanzaba a entender por mí misma, me dio opciones de pensamiento, y yo mientras, cada vez que quedamos para comer o hablar de trabajo, intento que ese lugar en que nos encontremos se sitúe no muy lejos de su zona de confort  y lo suficientemente cerca de la mía, para poder comprenderla desde una zona de respeto y comodidad para ambas partes.

Conocí y trabajé con dos personas más con Síndrome de Asperger. Aunque fueron experiencias cortas en el tiempo, no me dejaron indiferente. Y supieron hacerme comprender cosas que ningún libro me había explicado anteriormente.

Sinceramente ( y porque de sinceridad trata todo esto ) pienso que como Carmen, muchas si no la mayoría de personas con Asperger tienen que enfrentarse a muchas dificultades en sus vidas, que deben resignarse a abandonar “hábitos personales” para formar parte del rebaño de la totalidad y que no muchos lo hacen. Pero a eso debemos enfrentarnos todos con nuestras propias características.

Desde luego que ser Asperger no es más que otra de las miles de formas de ser, pero el punto de encuentro entre los que se encuentran en ésta y los que no lo estamos, puede ser realmente enriquecedor y positivo si nos entregamos a esa cita con los brazos abiertos, sin prejuicios y con ganas de aceptar que la mayoría de las veces, lo bonito de la vida está en la diferencia!!!”

 

Tatiana Fernández Blázquez

Maestra de Educación Especial  y AMIGA de Carmen Molina

Comments

  1. Joana
    21 febrero, 2015 at 7:44 pm

    Es un relato muy tierno. Un relato sobre la amistad por encima de todo. Creo que ambas sois afortunadas.

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