The Blog

No somos Nexus 6

i Sep 26th 5 Comments by

Esta semana hemos tenido debate en la oficina. Hablaban, yo no, de Blade Runner, la película. Yo no entiendo la ficción, ni en cine ni en literatura y, a pesar de las insistencias de mi marido, forofo de la obra, nunca había visto la película.

Todavía no la he visto. Estoy leyendo el libro en el que está basada ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick , después de que Rubén me haya explicado paso por paso la trama y sus connotaciones, ya que soy de las que se lee el final nada más empezado el libro. No me gustan las sorpresas, nunca, de ninguna clase, ni siquiera en mi actividad lectora.

No voy a opinar de lo que parece ser que tanto se ha hablado y en cuyos  contenidos soy novata. El caso es que mi compañera de mesa me ha enviado el enlace que les copio en el que se habla de empatía: http://www.jotdown.es/2014/09/blade-runner-y-que-es-lo-que-nos-hace-humanos/

En la película Blade Runner se considera que el signo distintivo de los humanos es la presencia de empatía, de la que carecían los androides y que se detectaba a través de un determinado test. Me ha sonado a conocido; también a las personas TEA se nos adjudica la ausencia de empatía en función de lo que los llamados normales entienden por tal: (DRAE) Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

No tienen razón. Yo entiendo instintivamente las emociones de mis iguales, las personas asperger, y además las comparto en el mismo momento y por los mismos motivos. También puedo entender, si me avisan de lo que están sintiendo, las de mis amigos sociales. La diferencia viene de que el motor de esa empatía en mi caso, en el caso de las personas TEA, no coincide con el de los llamados neurotípicos; por eso necesitamos que nos avisen. Yo he sentido la soledad, la tristeza, el miedo y la angustia y sé en qué consisten estas emociones. Si los seres humanos no autistas simplemente dijeran, me siento triste, nosotros entenderíamos y compartiríamos esa emoción porque sabemos muy bien en qué consiste, aunque no sepamos identificar la tristeza en sus rostros. No percibimos la comunicación no verbal, no asociamos gestos a emociones y por eso no sabemos de forma instintiva qué sienten aquellos que nos rodean. ¿Debemos ser tratados de androides por eso?

¿Cómo es la sociedad tan ingrata como para catalogarnos de fríos, egoístas, no empáticos, cuando lo que somos es ciegos? Sí, amigos, ciegos sociales. Nadie toleraría que a un invidente se le criticara por no ver los colores y no poder interpretar un cuadro. ¿Por qué a nosotros se nos exige que percibamos lo que nuestro cerebro no nos permite leer? ¿Les parece justo? ¿Cuántos de Vds., los llamados normales, se ponen en nuestro lugar?

No somos Nexus 6, o tal vez sí. He leído las palabras finales de la película, y el androide cuyo tiempo vital había terminado muestra más empatía hacia su cazador, al salvarle, que la que hubiera sentido éste al retirarle (que es como llaman en la película a matar un androide):

Yo he visto cosas que vosotros no creeríais…, atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán… en el tiempo… como lágrimas en la lluvia… Es hora de morir.

La falta de empatía de los blade runner en la película, su certeza de estar en posesión de la verdad, les llevó a ignorar a los androides, quienes a base de autoconciencia habían llegado a ser más humanos que los  mismos humanos.

No nos llaméis androides, no nos hagáis tomar conciencia, falsa conciencia, de nuestra carencia de empatía. Dejadnos ser, y busquemos un espacio donde encontrarnos en la diversidad.

Al final, voy a querer ser un Nexus 6. ¿Y tú?

Voy a dedicar este post  a Marian la mamá de un niño que se encuentra hoy confundido en su incipiente adolescencia asperger, con mi afecto muy particular.

Comments

  1. Kaux
    26 septiembre, 2014 at 10:22 pm

    Hola… tienes toda la razón en esto. En mi caso solo me duele cuando hago sentir mal a mi esposa, que lamentablemente aún pasa muy seguido. Aunque ella ya comprendió y a la vez que yo estoy aprendiendo a «ser mas neurotípico» con esto de la empatía, ella también está aprendiendo a interpretar como asperger y no como neurotípica mis actitudes.

    Yo tengo una teoría respecto de esto: Los Asperger no es que seamos antipáticos o que no sepamos entender las emociones de los demás como bien se dice en este artículo, lo que sucede es que nos abruma el dolor y la tristeza ajena, y la impotencia de no poder resolverlo todo.

    Es mi caso… yo estoy bien si todos a mi alrededor están bien. Si alguien le pasa algo malo o se siente mal me doy cuenta que inconscientemente tiendo a minimizar o ignorar la situación, no porque no me importa, sino porque me importa mas y me preocupo mas de lo que lo harían los neuro típicos.

    Reply
  2. Ruben
    27 septiembre, 2014 at 9:39 am

    Has dado en el clavo, al final los Nexus-6 eran mas humanos que los propios humanos y se dieron cuenta de que la vida y vivir es maravillosa y que las emociones que sentian eran sorprendentes, en definitiva solo querian vivir, como bien has puesto soy un forofo tanto del libro como de la pelicula de las cuales me enamore el dia que llegaron a mis manos me encanto su trasfondosu significado y en cierta manera su similitud con ciertos aspectos en los que me veo reflejado.
    Y si, ojala fueramos Nexus-6

    «No sé por qué me salvó la vida. Quizá en esos últimos momentos él amó la vida con más intensidad que nunca, no sólo su vida, la de cualquiera, mi vida. Y lo único que quería eran las mismas respuestas que el resto de nosotros: ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda? Todo lo que podía hacer era quedarme allí y verlo morir» – Deckard

    Reply
    • Carmen
      27 septiembre, 2014 at 1:09 pm

      Magnífica la frase de Deckard.

      Reply
  3. Natsumi
    20 febrero, 2016 at 12:32 am

    «los llamados normales» y el «no es cierto» no es verdad, es tna solo que el DRAE está creado por convención para la mayoría de la población, para bien o para mal. Si no, la soicedad por podría guiarse en la comprensión del vocabulario.

    Reply
    • Carmen
      22 febrero, 2016 at 2:56 pm

      Efectivamente, el lenguaje no es más que una convención, un acuerdo entre los hablantes sobre los significantes y los significados para poder entenderse. Yo me refiero a los llamados ‘normales’ para evitrar el matiz que existe en la sociedad de que todo lo que no es normal, es decir más frecuente, tiene una cualidad inferior.

      Reply

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *