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Autismo, Asperger y Profesores

i May 7th 5 Comments by

Hace unos días tuve el privilegio de participar en una jornada divulgativa sobre trastornos del espectro autista (en adelante TEA), dirigida a profesores del CTIF (Centro de Formación del Profesorado) de Madrid-Este. Mis compañeras de mesa, profesoras de centros con aula TGD o educación especial, me dejaron encantada con su profesionalidad y con el entusiasmo que demostraron frente a los problemas de chicos y chicas con  TEA. Me sentí feliz al ver en sus ojos la sinceridad de una vocación bien gestionada. Estoy deseando seguir compartiendo experiencias con ellas.

¡Bien por los profes que apoyan a las nuevas generaciones TEA!

Yo iba a contar mi experiencia estudiantil, como persona asperger; pero me permití, además, la licencia de provocar la curiosidad y el interés de los oyentes sembrando la duda sobre lo aprendido y poniendo el foco en aspectos del autismo que sólo se ven desde dentro del autismo. Casi cien profesores enfrente era una tentación difícil de resistir. Les doy las gracias por el cariño con que me acogieron, por su entusiasmo y por su interés.

Vamos por las reflexiones:

Reflexión 1.- ¿Por qué cuando se habla de inclusión se obliga a la persona con dificultades y en situación de minoría a hacer TODO el esfuerzo de acercamiento a la mayoría?

¿No hay un punto intermedio de encuentro? Reivindico lo que yo llamo empatía bidireccional. ¿Os habéis puesto alguna vez en los zapatos de una persona con TEA?¿Sabéis exactamente cómo perciben las cosas cotidianas? En mi exposición traté de explicar qué se siente en los momentos de hiperestimulación sensorial; cómo es la angustia que acompaña a la pérdida de la propiocepción, y por qué cuando eso nos pasa a las personas con autismo necesitamos golpearnos (nada que temer, no nos hacemos daño) con paredes o suelo o simplemente nos mecemos sin parar.

Reflexión 2.- De todas las estrategias de apoyo hay que distinguir entre los pocos vitales y los muchos triviales. ¿Saben por qué? Porque para nosotros, las personas con TEA, es difícil asumir tantos cambios que nos exigen y que contradicen nuestra naturaleza.

¿Qué os parecería si os obligaran a hablar con las manos atadas a la espalda o sin mirar al interlocutor? -¡Qué antinatural!- pude leer en la cara de mis oyentes. Y yo dije: si os parece tan antinatural, ¿por qué nos obligáis a sufrir esa incomodidad a nosotros? Hay que plantearse que la comunicación social es antinatural para un TEA y no aporta otro beneficio que cumplir con la exigencia que los llamados normales nos piden para aceptarnos en su círculo de relación.

Tal vez pudiéramos encontrar un punto de encuentro si se nos diera la oportunidad de preguntar a nuestro interlocutor: ¿Te importa si no te miro a los ojos mientras hablamos? Si nuestros amigos neurotípicos aprendieran a tolerar la diversidad, estaríamos todos más cómodos.

¡Habilidades sociales, sí; pero con control!

Reflexión 3.- ¿Estás seguro de que lo que tú percibes es la realidad?¿Crees que tu percepción es la medida de todas las cosas?¿Por qué crees que tu realidad es la correcta y la mía no?¿Piensas eso sólo porque tú perteneces a la mayoría y yo soy una minoría?

Contaba que en mi infancia, yo llegué a sufrir mucha angustia porque creía que había nacido en una familia de seres imbéciles: hacían cosas sin utilidad, les dominaban emociones sin sentido, me exigían comportamientos sin lógica. Llegué a sentir terror porque, con la naturalidad que te da la inocencia, yo también creía que lo que yo percibía era la realidad universal, la verdad verdadera. El tiempo  me enseñó que hay muchas verdades, y muchos tipos de mentes; y que eso es precisamente lo que hace de este mundo un lugar maravilloso.

Yo pregunto a los profesores:

¿Por qué queréis hacer de los chicos TEA ‘uno más’, estando en vuestras manos hacerles ser ‘ellos mismos’, y crecer como individuos conscientes de su diversidad, valiosos para el mundo y felices?

Nos quedamos con ganas de más y nos emplazamos para futuros encuentros. Me tomo al pie de la letra vuestros comentarios: ¡Yo os espero!.

Nos vemos en Sinteno y, como se dice en esperanto kun alia sinteno (con otra actitud).

carmen@sinteno.es

Comments

  1. carmen tomasa
    7 mayo, 2015 at 7:47 pm

    Muchos adultos creen poseer lo ke llaman “la teoría de la mente”, como si existiera una mente universal. Creo ke muchos problemas vienen de ahí, están convencidísimos de tener empatía con todo el mundo y por más ke le cuentes como experimentas las cosas, los problemas ke puedas tener para adaptarte a la escuela tal y como está diseñada… para ellos eso simplemente no es válido, o no te creen lo ke dices o creen ke aún no has madurado … siguen empeñados en trabajar para ke te asimiles a esa supuesta “mente universal” o simplemente abandones y dejes de molestar. Por otra parte, es muy complicado, más ahora ke ha aumentado el ratio de alumnos por clase atender a la diversidad, a pesar de todo hay grandes maestros ke observan a los niños sin prejuicios e intenta dar respuesta a cada uno. Seguro ke lo ke hiciste ayudó a algunas personas a comprender un poco más, sólo con ke fuera una ya merece la pena.

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    • Carmen
      10 mayo, 2015 at 12:59 pm

      Tienes muchísma razón. Y eso que cuentas se repite en todos los ámbitos de nuestra vida. También cuando estamos en entornos laborales e incluso familiares y de amigos. Se empeñan una y otra vez en que seamos igual que ellos aun a costa de nuestra felicidad. Por eso tenemos que persistir y ser asertivos, explicando qué nos daña y qué no, con paciencia y pidiendo que sean empáticos con nosotros. Yo creo que si poco a poco todos los asperger hablamos con naturalidad de nuestra forma de ser y pedimos un esfuerzo de acercamiento, a lo mejor conseguimos que nos comprendan y no sólo nos quieran reconducir pensando que ser como ellos nos hará felices, cuando solo necesitamos que nos dejen ser como somos.

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  2. Marian
    7 mayo, 2015 at 9:19 pm

    Querida Carmen , como siempre un post muy acertado. Completamente de acuerdo con tus reflexiones . Sobre todo con la primera. Que manía con que mi hijo cambie… Y lo tremendo es que tiene que hacerlo si quiere sobrevivir en esta sociedad. A veces dudo de que la integración en escuelas ordinarias sea positivo. Notita va, notita viene….. que suba tu madre….. llamadita by Phone. .. el estrés al que he estado sometida ha sido bestial.
    Ahora está en otro centro y he de decir que la cosa ha mejorado . No hay tanta presión .
    Carmen, un abrazo muy fuerte.

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  3. Jope
    22 mayo, 2015 at 11:08 am

    ¡Felicidades por todo tu “sinteno”! Y también por el de todos estos profesores que cuentas.
    Me parece un ejercicio fundamental, ese en el que provocas ese retorno de lo que se te exige a ti. En mi vivencia, parecidamente a lo que cuentas (yo soy algo más tremendista), he estado también convencido de vivir en un mundo que se comporta incomprensiblemente como una verdadera secta. Hasta que he descubierto la existencia del espectro autista y mi pertenencia a él, y con eso muchas otras cosas: he empezado a comprender de otra forma a la humanidad y a mí. Si hasta ahora yo me veía como el correcto y los demás los extraños, limitados y equivocados, ahora comprendo que yo soy también humano y comparto indudablemente algunos de sus instintos y “errores”, y sus limitaciones y capacidades, a las cuales he de sumar, si acaso, algunas propias, en ambos campos.
    Estoy convencido ahora de que lo mejor es “compartir” las experiencias, porque en el fondo, aunque puedan parecer extrañas al principio, creo que son concomitantes, las de todos, TEAs y NTs. Porque, al final, resulta que ni somos nosotros marcianos ni ellos imbéciles y, por tanto, podría decirse que la mayoría de nuestros comportamientos tienen su base en algo que todo humano ha experimentado también, aunque en distintos niveles. La dificultad de comunicación o la rigidez, por ejemplo, siempre he creído que era un problema común de los demás, a ver si no, y así con todo…
    Del mismo modo en que no he empezado a comprenderme realmente a mí y al mundo hasta “definirme”, hasta definir mis limitaciones y capacidades, pienso que la humanidad debe pasar todavía por un proceso parecido: la humanidad se ve perfecta (tal y como me ocurría a mí en cierto modo), y sólo se intentan definir las “anomalías”, las enfermedades y las diferencias, pero lo interesante no llegará seguramente hasta que se empiece a definir, algún día, la “normalidad”, sus rasgos comunes, lo cual descubrirá indudablemente limitaciones donde antes no se veían. Y eso, sumado a lo “anómalo”, definirá la humanidad por fin. Sólo entonces se podrá empezar a trabajar en el buen sinteno.
    Me parece muy bueno el primer comentario de Carmen Tomasa: poseer “teoría de la mente” significa sólo tener una “cierta” capacidad de elaborar “ciertas” atribuciones de intenciones sobre los demás, no significa ni que sean buenas, ni completas, ni absolutas… son humanas solamente.

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  4. Marisol
    8 diciembre, 2015 at 5:51 pm

    Tuve la gran suerte de estar presente en estas jornadas del CTIF de Alcalá de Henares. Y, sí, mucho profesional junto, con muchas ganas de escuchar cosas que, realmente valgan la pena. Y ahí, apareciste tú, Carmen Molina, de Sinteno. Para hablarnos desde dentro,desde la PERSONA, de tu infancia, adolescencia y adultez. Muchas anécdotas que hacen que se nos encienda una bombillita a los que te escuchamos. Personalmente, me hiciste replantear muchas cosas ( soy maestra en un aula de apoyo intensivo de un centro prefrente de alumnos con TEA en Torrejón de Ardoz) y, como bien dices, a ponerme los zapatos del otro. Intento seguir por ese camino en el que, tengo que pararme muchas veces a recordar esos zapatos y, recordárselo a los demás.
    Señalo que, en ese encuentro, en más de una ocasión y, con un humor inteligente y risas,nos dejaste y, nosotros nos sentimos como «tontos». Lo digo con todo el respeto, la sinceridad y el tono jocoso con el que disfrutamos de esa charla, casi de un » de tú a tú».¡Bravo! nos hiciste reflexionar. Por eso, tengo ganas de volver a escucharte y, de que te escuchen más personas. Me pondré en contacto contigo para, si se pudiese, que vengas a nuestro cole a contar tu experiencia al resto de alumnos. Gracias por porner el enfoque desde dentro, desde la experiencia.

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