¿Entrenar neuronas?

¿Entrenar neuronas?

i Jun 26th No Comments by

Decía Hume (filósofo empirista escocés S. XVIII) que las mentes de los hombres son espejo unas de otras. ¿Anticipó Hume  lo que la ciencia neurológica ha confirmado respecto a las llamadas neuronas espejo? Resulta ser que, alojadas en el cerebro, en el área de Broca, existen unas neuronas que se activan cuando se realiza una acción o se tiene un sentimiento. Hasta aquí, nada especial; sin embargo, lo sorprendente es que se activan también cuando otro sujeto al que se contempla hace o manifiesta un sentimiento, llevando al individuo a percibir en su ser lo mismo que la otra persona siente. De este modo, los humanos se conectan unos con otros en una red de sentimientos compartidos.

¿Todos los humanos? No. Hay un grupo de personas para las cuales las neuronas espejo tienen una actividad reducida o diferente. Son las personas que tienen algún trastorno del espectro autista (en adelante personas TEA). En ellas no se produce ese sentir como el otro. Desde que nacen, no imitan gestos, no reconocen emociones, y como consecuencia ven dificultada su capacidad para la empatía.

Nuestros antecesores más directos, los simios, tienen una gran capacidad de imitación. ¿Tendrán ellos neuronas espejo? Parece ser que sí, y gracias a ellos se descubrieron hace pocas décadas estas conexiones. Los monos sienten con sus neuronas espejo lo mismo que nosotros solo en cierta medida. No pueden imaginar lo que no ven. Sus neuronas espejo se activan si comen un plátano y también se activan si te ven comerlo, pero no lo hacen si te ven hacer el gesto sin la fruta en tu mano.  Solo el ser humano puede recrear las motivaciones de sus semejantes, y esto, ni más ni menos es la base de la empatía. No se trata de imitar, sino de sentir como propias las emociones ajenas.

Diapositiva1

Las neuronas espejo son determinantes para la comunicación no verbal. Los bebés se fijan en las caras de sus madres . Los niños imitan a sus semejantes. Y así aprenden a transmitir y comprender gestos y emociones. Al ver los gestos de los demás, sus neuronas espejo les enseñan como sienten y piensan los otros, les sitúan en la sociedad. Los bebés TEA no fijan su atención en las caras, los gestos no les informan de nada. Y esto no parece cambiar a lo largo del tiempo.

Diapositiva2

Actualmente hay posiciones especializadas y estudios de diverso tipo que sostienen que con una atención temprana las neuronas espejo podrían entrenarse para que mejoraran su función. No quiero pronunciarme desde mi desconocimiento médico por un sentido u otro. La mente humana es una máquina tan sorprendente que ese entrenamiento neuronal, aún en ciernes, podría llegar a mitigar la dificultad para entender sentimientos que tenemos las personas TEA.  Hasta que esto pase, quisiera dejar en este post un reflejo de mi experiencia vital, por si es de utilidad para el uso o la comprensión ajena.

Partamos de una premisa: yo no percibo la comunicación no verbal. Tampoco percibo los sentimientos o sensaciones ajenas.

Sin embargo…

Deseo tanto mostrar amor y empatía hacia los que me rodean que he aprendido durante largas horas de estudio qué comunican con sus gestos mis semejantes, aunque no tenga dentro de mí sentimiento alguno cuando los percibo. ¿Os cuento un truco, amigos neurotípicos (en adelante NT)? Los TEA podemos mirar y reproducir vuestros gestos, aunque no sintamos motivación alguna por ello. Podemos escenificar vuestro mecanismo de comunicación. Y lo hacemos por nuestro deseo de relacionarnos con vosotros.

Vaya, eso es puro teatro. Me dirán los escépticos.

Terminen de escuchar mi truco, paciencia. Al percibir un gesto y haber aprendido su significado, busco en mi memoria cuando estuve en una situación triste, alegre, de amor, miedo o desamor, según proceda. Rememorar mi sensación personal hace que pueda sentir lo que mi semejante está sintiendo, porque un TEA tiene los mismos sentimientos que cualquier otro humano, no lo olvidemos. Proceso largo, laborioso y que desgasta psíquicamente, por lo que yo al menos, no lo empleo las 24 horas del día. Enfermaría sin lugar a dudas.

Así que, amigos NT, parafraseo al gran Groucho Marx en su perdonen que no me levante, para decirles: perdonen que no les entienda. Mis neuronas espejo no son las suyas. Y, si tuvieran un rato, ¿se acercarían a mí para ver la vida con mi cerebro? Acéptenme el reto, su vida no volverá a ser igual.

Para saber más:

http://www.sinteno.es/videoteca/

http://autismodiario.org/2011/01/20/neuronas-espejo-una-explicacion-visual/

http://autismodiario.org/2011/04/20/trastornos-del-espectro-del-autismo-neuronas-espejos-y-ondas-mu/

 

Carmen Molina Villalba (Gestor Cultural, Presidenta de la Asociación Sinteno, Persona con Síndrome de Asperger)

Tomates y pimientos en Castro Navás

i Jun 15th No Comments by

cache_2441753704

El pasado lunes 9 fue un día interesante. Visitamos Castro Navás, un centro residencial y ocupacional para personas con autismo mayores de 16 años, cerca de Vigo.  Cipriano Jiménez, su director, nos presentó a su equipo de gestores y terapeutas y tuvimos ocasión de conocer a algunos residentes en plena actividad.

Cipriano nos contó que en esa pequeña aldea que forman entre todos cada uno tiene su papel y se atiende a que cada uno de los residentes pueda desarrollar su capacidad o habilidad dentro de un desempeño laboral real. Prueba de ello es su orquesta, su huerto y gallinero con una producción de altísima calidad que se vende a empresas externas y su taller artesanal en el que se producen jabones y regalos para eventos, esos que todos repartimos en bodas, bautizos y comuniones.

Hummmm!!!! Olvidaba la mermelada. Cien por cien natural y de elaboración artesana. ¡Para chuparse los dedos!

GRACIAS CASTRO NAVÁS; FUE UNA VISITA INOLVIDABLE

Pincha aquí para saber más

El abanico autista

i Jun 11th No Comments by

abanicosPor si acaso nos llega finalmente el calor, hablemos de abanicos: ¡¡Abanicos de colores!! Para airear qué es eso del espectro autista.

Cuando te mueves en foros especializados acabas pensando que los conceptos que se manejan en esos grupos son universales. Sin embargo, al tratar de explicar al profano qué es esto del autismo, se convierte en eso: en un espectro, pero de los que la Real Academia de la Lengua califica de fantasmagórico; no hay quien lo perciba.

Contaba yo a mi amigo Alberto cómo era esto de pasar de un Autismo de Kanner a un Síndrome de Asperger sin salir del espectro, y me decía mi interlocutor con cara de sorpresa:

A mí me suena como si me dijeras que el espectro de las afecciones del estómago van desde una gastritis a un cáncer fulminante.

Contando con que no hablábamos en términos médicos sino de comunicación, casi le daba la razón. Y pensando cómo explicárselo se me vino a la cabeza el símil del abanico: varillas independientes, que sin embargo comparten un país (según la RAE: papel, piel o tela que cubre la parte superior del varillaje del abanico).

En mis experiencias con personas autistas de diferente grado, incluyendo mi propia condición de persona asperger, he tenido la sensación de sentirme diferente y a la vez unido a mis compañeros TEA, incluso a los no verbales, como si un tejido común nos entrelazara.

Hace unas semanas en una de nuestras salidas culturales inclusivas tuvimos ocasión de compartir espacio personas TEA de muy diferentes capacidades y surgió una anécdota espontánea. Uno de nuestros más entrañables compañeros, autista no verbal, se cruzó con uno de los amigo del varillaje asperger (según la RAE: Conjunto de varillas de un utensilio, especialmente un abanico) con el que solo había coincidido en una ocasión. Casi violentamente se acercó a él y le abrazó levantándole del suelo. Le soltó y sin cruzar ni una mirada, se unió a su grupo y siguió su camino dejándonos a todos emocionados ante una demostración de afecto que nunca podrá comprenderse fuera del espectro.

Hoy me gustaría contaros qué hay en el país del abanico TEA. Hay lealtad, hay sinceridad, hay honestidad, hay amor y afecto incondicional. Hay valor para ser y para estar y para vivir de acuerdo a la propia condición, aun sin saber en qué consiste eso; para navegar a contraviento y para hacer todo eso casi sin palabras, sentándose junto al compañero y diciendo, estoy contigo, casi sin tocarle.

Personaje con abanico,  Manuel Valdés

Personaje con abanico, Manuel Valdés

Tras mi entusiasta exposición de personas, colores, abanicos, y valores, Alberto me miró con ojos transparentes y me dijo: ¿Sabes qué? Me gustaría pasar unos días en la mente de un asperger.

Yo no pude evitar sonreír recordando sus palabras de camino a casa.

Carmen Molina Villalba (Gestor Cultural, Presidenta de la Asociación Sinteno, Persona con Síndrome de Asperger)